La pedofilia en Colombia.

Por: Eduardo Padilla Hernández. Abogado y Presidente Red Colombiana de Veedurías “Red Vigila”.

 

La pedofilia o pederastia es el acoso, violencia, abuso sexual, maltrato, violación y asesinatos de niños; un delito que será castigado con cadena perpetua en Colombia, gracias a la aprobaciónen el Congreso de la República, a finales de la semana pasada, del  proyecto de ley sobre este terrible tema que pasa a sanción presidencial.

Se trata de un acto legislativo sin precedentes en nuestro país, una iniciativa que pondrá tras las rejas para siempre a los desadaptados sociales y que, según el representante Lorduys, salvará a centenares de niños colombianos de caer en manos de esos criminales.

La infancia o niñez es un término amplio aplicado a los seres humanos que se encuentran en fases de desarrollo comprendidas entre el nacimiento y la adolescencia o pubertad.

La pederastia o pedofilia es un trastorno mental que consiste en la atracción sexual de la persona adulta hacia niños de su mismo o de distinto sexo.

El perfil psicológico de los pedófilos consiste en una atracción que ciertos adultos sienten hacia los niños; esta atracción conduce a la seducción que se considera como anomalía grave en el comportamiento en su aspecto erótico.

Los adultos que, cuando eran niños, no tuvieron una sana orientación sexual, no crecieron en ese sentido, y por esa razón son personas con poca capacidad para empatizar e intimar, y son incapaces o con gran dificultad para establecer una relación emocional con adultos, y ese trastorno mental los lleva a recurrir a la relación emocional y sexual desviada con menores.

El abuso sexual infantil es una expresión utilizada con diversos alcances, según los países, para referirse genéricamente al acto en perjuicio de la libertad sexual de un menor. En sentido genérico esta práctica libidinosa abarca desde el lenguaje abusivo cotidiano con contenido sexual, acoso y otras formas ofensivas del trato, que en muchas ocasiones no son tipificadas como delitos, pero que pueden ser consideradas como faltas laborales (cuando la pedofilia se práctica en colegios) o de convivencia, hasta los casos más graves tipificados como delitos sexuales. Los delitos sexuales cometidos por mujeres son relativamente comunes, porque se presta mayor atención a los de hombre y jóvenes. Se relaciona con la violencia de género, la violencia doméstica y el maltrato infantil. Una modalidad específica de abuso sexual, es el abuso sexual infantil, que tiene peculiaridades psicológicas debido a la extrema vulnerabilidad, impacto traumático y dificultades para la comunicación de los niños.

Se denomina trauma psíquico o trauma psicológico a un hecho que amenaza profundamente el bienestar o la vida de un niño, y también la consecuencia de ese incidente en el aparato, estructura mental o vida emocional del menor.

La pedofilia no es un fenómeno aislado, se trata de una red mundial de perversidad aberrante y sutil, un concierto global para delinquir, para apagar, controlar y manipular la autoestima de las nuevas generaciones. Es un programa deliberado de la élite mundial para trastornar a la humanidad.

Algunos casos.

En un video grabado por Ndx Gotoo, vemos como el candidato a la presidencia de los Estados Unidos, Joe Biden, en una de sus reuniones de campaña, manoseó a todas las niñas asistentes, y nadie protestó, pues los padres de familia tomaron ese acto de pedofilia como algo normal.

En el portal de Internet denominado “Crímenes de la religión”, hay un despliegue acerca de la pedofilia, una práctica consuetudinaria en todas las iglesias del mundo, sobretodo la iglesia católica.

En el 2010 fue capturado el clérigo Luis Enrique Duque Valencia que recibió una condena de 18 años y 4 meses por violar a dos niños de siete y nueve años en el Líbano (Tolima). El clérigo había huido de la justicia por casi tres años. En julio de ese mismo año capturaron un sacerdote llamado William de Jesús Mazo Pérez, quien violó a tres menores de edad al oriente de Cali.

En un programa periodístico del país se publicó un informe de un sacerdote que era representante de una fundación para niños, acusado de abuso sexual por parte de una profesora de la fundación, a varios menores de edad. Éste a pesar de las denuncias, nunca fue procesado judicialmente, pero el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) le impidió seguir con la fundación.

En este mismo informe se presenta a un sacerdote, vicerrector de un colegio del sur de Bogotá, sobre quien el programa tenía un vídeo en el cual éste abusaba sexualmente de un menor de edad practicándole sexo oral. El video fue grabado por alumnos del colegio quienes lo entregaron a un miembro de la policía nacional. Sin embargo, pese a estas denuncias el sacerdote solo fue trasladado a otra diosésis. El caso de este sacerdote que se pone al descubierto, es solo uno más de varios casos que se han presentado en Colombia.

Otro de los casos más sonados en Colombia, y como fue registrado al final de los créditos de la película Spotlight, fue el caso del Sacerdote capturado en Medellín por actos sexuales con menor de 13 años, el padre Víctor Manuel Torres González, de 40 años, oriundo de Santa Rosa de Viterbo, Boyacá, por hechos ocurridos el 12 de agosto de 2013, donde la víctima fue un menor 13 años.

En el 2011 el sacerdote Jairo Alzate Cardona fue condenado a 7 años de prisión por ser encontrado culpable por el delito de acceso carnal abusivo con menor agravado, los abusos del menor de 10 años sucedieron varias veces en el 2008 en la ciudad de Pereira.

Las razones por las cuales tantos sacerdotes se han visto implicados en casos de abusos a menores de edad es materia de estudio por parte de muchos observadores dentro y fuera de la Iglesia Católica. Si bien muchos se centran en adelantar un proceso ejemplar que condene no solo a los abusadores, sino a aquellos, que por una u otra razón, no adelantaron procesos efectivos que llevaran a la protección de los niños.

Por los lados de las iglesias evangélicas, según Noticias Caracol, fue juzgado en Cali el pastor Alexander Alzate Pulgarín, de la iglesia cristiana Hosanna, quien fue señalado de abusar sexualmente de varias mujeres cuando eran menores de edad.
Según el portal de Internet La Red 21, Los Testigos de Jehová habrían encubierto miles de casos de abuso sexual infantil.

El programa “Live” del canal de televisión Fox, indicó que había una demanda contra la iglesia de los mormones, por abusos sexual de menores de las tribus nativas.
El portal de Internet Epamm, señaló que más de 40 rabinos, de las sinagogas (iglesias) hebreas, fueron acusados de pedófilos a principios de 2014.

Ciertos medios independientes de noticias ven el asunto de la pedofilia como una crisis por la que actualmente atraviesan todas denominaciones religiosas del mundo. En este sentido hay voces extremistas que atribuyen esta decadencia de las diversas creencias como el cumplimiento profético de Apocalipsis 17:1-18, donde Juan de Patmos habla de la sentencia contra la gran ramera (las iglesias), la cual ha hecho convenios con los gobiernos del mundo, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su corrupción.

Así, pues, el proyecto de ley sobre la cadena perpetua para los pedófilos me imagino que es sólo un pañito de agua tibia, un paliativo que quizás, como siempre ocurre en Colombia, tiene un propósito diferente para el cual está siendo tramitado. Amanecerá y veremos.

El Congreso de la República aprobó el Proyecto de Ley que reza: “De manera excepcional, cuando un niño, niña o adolescente sea víctima de las conductas de homicidio en modalidad dolosa, acceso carnal que implique violencia o sea puesto en incapacidad de resistir o sea incapaz de resistir, se podrá imponer como sanción hasta la pena de prisión perpetua”.

A su vez, toda pena de prisión perpetua tendrá control automático ante el superior jerárquico.